"Como una ventana que al cerrar no ilumina el punto que ha dejado entre tinieblas una sombra entre las piedras. Así se ha quedado sin razón, nadie le ha explicado que no existe explicación y tiene tantas dudas... Y cómo le podría yo explicar que la pena dura tanto como quieras tú seguir llorando. Y aunque tú revises tu interior siempre queda algo que te dice que esto es para largo. Aunque no lo tengas claro y quieras escapar... Mi coco me dice que hoy mi vida entera pasará ante mis ojos y pediré perdón. Con la razón estudiaría, un libro abierto es hoy mi corazón, mi alma entera te daría si yo tuviera garantías de que soy yo a quien tú esperas...
Como una mentira se perdió, no esperó a que se callaran los rumores que decían que no iba a volver. No se olvidó ni tampoco repitió sus errores, se perdieron como el amor. Y aunque nunca tuvo claro si había sido bueno o malo, cómo iba a recuperar el tiempo que se va, nunca volverá ni aunque tú te empeñes. Aunque no lo tengas claro y quieras escapar... Mi coco me dice que hoy mi vida entera pasará ante mis ojos y pediré perdón. Con la razón estudiaría, un libro abierto es hoy mi corazón, mi alma entera te daría si yo tuviera garantías de que soy yo a quien tú esperas, de que soy yo a quien tú esperas...".
Por aquel entonces no tenía garantías de nada y lo sabía. Pero hoy sé, mejor que nunca, que no hay garantías. Que las cosas pueden salir bien o mal, porque la vida es así. Y que la única garantía está en que tengo capacidad para levantarme.
3 nuevas impresiones:
¿que ha pasado desde entonces?
Pues al fin y al cabo, la vida...
esta canción se completa con Mi matadero clandestino
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