Hace meses que no escribo en este blog. Muchos. Concretamente 5. Y desde entonces he vivido millones de cosas. He conocido a gente nueva, he fortalecido lazos con otra, he intentado seguir manteniendo el contacto con los de siempre; he pensado, dudado y decidido; he escrito, he llorado y reido; he recordado y valorado, he asimilado y comprendido...
He vivido días magníficos y otros, en cambio, desastrosos. Y con todo eso, sigo dando pasos hacia mí.
Estas últimas semanas están siendo especialmente reflexivas en muchos aspectos. Y uno de ellos es que he decidido negociar la renovación y precio de mi alquiler. Y me ha quitado el sueño en muchas ocasiones porque no sé cómo negociar, ni si la propietaria va preferir mantenerme a mí a ganarse unos euros.
Y hoy, después de darle vueltas, de agobiarme ante la idea de un posible traslado, he decidido que ya basta. Que lo que tenga que ser, será. Que no puedo planearlo todo. Que a una malas cambiaré de aires. Que tengo a familia y amigos pendientes por ayudarme. Que puedo sentirme afortunada porque soy afortunada. Y que debo dejar que las cosas ocurran.
Y mientras espero, empiezo a disfrutar de esta incipiente primavera. De los días más largos. Del sol y la calidez del mediodía. De los momentos de soledad que tan bien me hacen. Del recogimiento interior cuando yo quiero.
Porque cada vez me siento mejor, más relajada, más sonriente y más ilusionada. Con todo.
jueves 1 de marzo de 2012
Va pasando el tiempo y...
lunes 3 de octubre de 2011
Encontrándome
A veces cometemos errores. Caemos en la trampa de la debilidad, nos dejamos llevar por la rabia de la ofensa, por los bajos instintos, por el presente o el carpe diem... Y seguimos un camino que no sabemos muy bien dónde nos llevará, pero intuimos que no es el acertado. Las circunstancias hacen que las cosas sucedan, pero nosotros somos responsables de poner el freno, de decir "basta" o "hasta aquí" a tiempo. Y solo lo hacemos cuando nos damos cuenta de ello o cuando aparece un detonante inesperado.
Y tal vez ha llegado ese momento. No porque me arrepienta de nada, porque he aprendido de todo. Pero siempre hay algo que te hace pensar, recapacitar, valorar y decidir.
Cuando alguien se evade de algo, nunca le sobran razones para ello. Pero tal vez haya que buscar motivos para afrontar, y no excusas para huir.
sábado 17 de septiembre de 2011
Uno dos tres... Hasta cien y respirar
Después de una semana de locura y cansancio (inicio de clases, muerte de la iaia, tanatorio, cementerio y más clases), estoy agotada física y mentalmente. Hoy he dormido 10 horas del tirón casi sin deshacer la cama, me he levantado, me he puesto música y he desayunado. Con muuuucha calma he puesto una lavadora, he fregado mil vasos, he pasado la mopa y quitado el polvo, he guardado trastos y me he sentado en el sofá para liarme un cigarrillo. Y he estado pensando en mí. Porque quiero dedicar toda mi fuerza en mí, en mis nuevos proyectos personales, vitales y de ocio. Porque quiero disfrutar de mí con los míos. Porque no voy a permitir que nada ni nadie me desvíe de mi propósito, un propósito concreto, precioso y bien sencillo: SER FELIZ.
Porque ahora ya no voy a dejar que nadie me amargue la existencia. Nadie tiene ese derecho. Y tengo la obligación moral conmigo misma de que así sea.
domingo 11 de septiembre de 2011
Take it easy...
Hace tiempo que soy plenamente consciente que debo encontrar el equilibrio en mi vida. Sé que hay que disfrutar de los buenos momentos al máximo porque los malos llegarán tarde o temprano. Porque la vida se construye de todos ellos: días felices y temporadas duras.
Ahora estoy disfrutando de una buena etapa personal, de crecimiento interior, de cuidado del alma y del cuerpo, de risas y amigos, de tiempo libre y lecturas, de películas y buenas sensaciones. Pero también volvemos a vivir unos momentos difíciles y de duelo porque mi iaia se nos va...
Ella me crió y cuidó de pequeña cuando mi padre estaba ingresado y mi madre pasaba días y noches en el hospital. Ella me mimaba y me ponía un poquito de café en la leche a escondidas de mi padre. Ella jugaba conmigo en la calle sumando matrículas de coche hasta que daban 22. Ella me llevaba a la Catedral a dar lechuga a las ocas y me decía que la Santa de arriba del todo era Sta. Helena. Ella me llevaba a misa y recuerdo alguna en latín. Ella me enseñó a hacer arroz con leche, habas a la catalana, cocido de garbanzos... Y tantas tantas cosas!
Y ahora se nos va. Se va lentamente.
Ahora, desde el sofá del hospital la escucho decir que se quiere ir con mi abuelo y habla con él en sueños. Y se va despidiendo de todos nosotros...
Ayer le dije que la quería mucho, para que no vuelva a sucederme como con mi padre o con mi iaio. Y me escuchó y me dijo "carinyu meu".
Y ahora solo quiero que no sufra demasiado, por favor, que sea rápido y pueda coger a mi abuelo de la mano.
sábado 27 de agosto de 2011
Pensamientos...
El agua del mar que te agita y te refresca. Tumbarte y ver las nubes pasar lentamente sobre ti. Descubrir un libro y dejarte llevar por sus historias. Mirar el cielo con sus estrellas y sentir la inmensidad del universo tan lejano y cercano. Pasear y fotografiar una flor. Oler fuerte la tierra. Sentarte en un banco y observar a la gente. Ver a un niño juguetear con las palomas. Ir de compras y adquirir una tontería que te hace sonreir. Coger una libreta y escribir y pensar y escribir. Mirar un álbum antiguo y emocionarte. Disfrutar con una película que te hace llorar. Abrir un cuaderno y dibujar cualquier cosa.
Y vivir. Y disfrutar viviendo. E ilusionarte con lo que puede venir y va a venir.
Llegando al final... Y al principio...
Siempre he dicho que me encanta el pueblo de mi abuelo. Llegar aquí y oler el campo, ver el color del cielo y de las nubes, subir al monte y ver la panorámica de todo El Estrecho con sus casitas diminutas, pasear por las calles bajo el sol abrasador, ver a la gente sentada en la puerta de su casa charlando, ir al bar y hablar con los abuelos que se están tomando su barrecha... Y salir a cenar con mis primos, ir a la peña de Inma a beber y comer pipas, bailar en el antiguo Fuerte, saludar a un montón de gente, reir, ir a conciertos, tomar horchatas, contar chistes...
Lo que son unas vacaciones en el pueblo, vamos.
Y aunque con todo esto que cuento parece que llevemos un ritmo estresado, la verdad es que me siento muy en paz con todo. Y sería capaz de vivir aquí...
Me enamora el aroma (cuando no es de cerdos!), los colores y la tranquilidad.

jueves 21 de julio de 2011
Alucinando conmigo y mis casualidades
Muy fuerte. ORDEN: 1- Leo en el horóscopo (tontería,lo sé, pero me entretiene) que si me siento baja y cansada, tengo que visitar al médico y tomar magnesio. 2- Me entran ganas bestias de comer pistachos que he comprado hoy. 3- Busco en Google "magnesio". Dice que "en frutos secos tales conmo el girasol, nueces, pistachos..."(también he comprado pipas!). 3- Y dice que es recomendable para tratamientis antiestrés y antidepresión. Y es relajante muscular.
Y todavía estoy alucinando engullendo pistachos y chocolate...
viernes 15 de julio de 2011
Arte y belleza
Desde que tengo uso de razón me ha gustado dibujar. Bien, no solo dibujar... Todo lo relacionado con las bellas artes me ha atraído siempre: dibujo, pintura, escultura, cine, música, literatura, fotografía... Y después de escoger estudiar filología (que me gustó), me quedé con aquella duda vital, vocacional sobre si realmente algún día haría lo que creía que "estaba destinada" a hacer. Tal vez contado así dé risa; tal vez no todo el mundo lo entienda, pero si llegáis a sentir lo que siento en estos momentos, seré feliz por transmitir lo que quiero explicar.
Solo decir que me he matriculado a un curso intensivo de dibujo y pintura que me encanta. Solo decir que el primer día, cuando empecé a dibujar me emocioné, que se me puso un nudo en la garganta de alegría y felicidad por estar haciendo exactamente y precisamente lo que quería hacer y que, además, diafrutaba haciendo. Descubrí que estaba haciendo lo que realmente quería. Que estoy hecha por y para eso. Que delante de una hoja con carboncillo en mano no hay nada más. Que crear me inspira. Que trazar lineas que después se convierten en algo, es realmente maravilloso y mágico. Que quiero seguir haciéndolo. Porque me llena, porque me cautiva, porque me evade. Pero sobre todo porque me permite expresar algo bello. Arte, al fin y al cabo. Y haciéndolo soy feliz. Muy feliz.




sábado 18 de junio de 2011
Cosas
Pues la vida sigue y empiezo a vivirla. Salgo, hago lo que me viene en gana cuando me viene en gana, no dependo de horarios ni de personas, mas que de mí. Y aunque no para todo el mundo sea un logro tremendo, para mí es casi increible. He salido del cascarón en el que me escondí durante meses porque no podía entender el mundo y descubrí que no asumía no entenderme a mí. Y ahora estoy a gusto con lo que tengo y con lo que hago. Y me siento bien, ligera de equipaje, con ilusión y pequeños planes. Y conocer a gente nueva es una auténtica gozada. Porque vuelvo a sonreir, a hacer disparates improvisados y a no preocuparme de nada más que de yo misma. Que siempre hay tiempo para dormir. ¡Aunque no va a ser hoy!
miércoles 18 de mayo de 2011
Uf, desilusionada e ilusionada a la vez...
domingo 8 de mayo de 2011
Mi coco (los Piratas)
jueves 5 de mayo de 2011
viernes 29 de abril de 2011
Estupideces varias
Salí a correr, con el corta-vientos porque parecía que podía llover. Mp4 en un bolsillo, móvil en el otro, dni y llaves. Cuando ya llevaba unos 20 minutos (y estaba bastante lejos de casa), empezó a llover un poco. Me gustó e incluso disfruté dejándome mojar por el agua fresquita, y me reí. Pero en unos momentos la lluvia pasó a ser "el diluvio", y de estar un poquito salpicada pasé a estar completamente empapada, sin a penas ver lo que tenía delante por la cortina de agua y porque casi no podía abrir los ojos. Pero tenía que deshacer el camino recorrido. Corrí y corrí, y sufría por los aparatos electrónicos: la buena noticia era que la radio seguía funcionando. Vi como la gente que se resguardaba bajo los balcones me miraba, pero no podía arriesgarme a esperar bajo un balcón a que amainara porque hubiera pillado una pulmonía: tenía que seguir corriendo hasta casa y meterme directamente en la ducha.
miércoles 27 de abril de 2011
(sonrisas)
Me costaba horrores razonar con sentido, me sentía incapaz de centrarme en lo que quería expresar. Era como si las ideas quisieran venir pero no encontraba el modo de retenerlas, de exteriorizarlas; como si yo me hubiera ralentizado, pero lo peor es que me daba cuenta pero era incapaz de mejorarlo porque mi cerebro iba lento, toda yo me sentía lenta de reflejos y de capacidades.
lunes 25 de abril de 2011
Sonrisas y lágrimas
domingo 24 de abril de 2011
Y me ahogo en mis propias lágrimas de rabia, porque pasaría todo por alto sólo por un abrazo más.
¿Por qué es tan difícil?